[ El mar de noche ] de Santiago Loza
Premios ACE, Teatro XXI, Luisa Vehil, Teatro del Mundo en el rubro Mejor actor (Luis Machín)
sobre El mar de noche

Premios ACE, Teatro XXI, Luisa Vehil, Teatro del Mundo en el rubro Mejor actor (Luis Machín)

“...lo que queda cuando el amor se ha retirado es un campo arrasado, escombros, la nada, un hueco”.

Actuación: Luis Machín
Dirección: Guillermo Cacace

 

ficha técnica
Diseño de vestuario: Magda Banach
Diseño de iluminación: David Seldes
Asistente de iluminación: Estefanía Piotrkowski
Diseño sonoro: Patricia Casares
Diseño gráfico: Leandro Ibarra
Fotografía: Alejandra López
Asistencia de dirección: Alejandro Guerscovich
Producción comercial: Marcelo Riva
Comunicación: Gustavo Passerino
Dirección de producción: Romina Chepe
Sobre "El mar de noche"
EL MAR DE NOCHE es un grito ahogado. El desamor diseccionado. La soledad escandalosa con la que se topa un hombre lejos. La espera y su agonía. Los intentos antes de hundirse. El silencio que retumba después de cada palabra. No poder nombrar, porque lo que queda cuando el amor se ha retirado es un campo arrasado, escombros, la nada, un hueco.
Sobre Luis Machín: Premios
  • Mejor actor
Premio ace 2017
  • Mejor actor para obra de un solo personaje
Premio teatro XXI 2017
  • Premio Luisa Vehil
Teatro del mundo
dijo la prensa
(Por el pais)
Tal vez en el aplauso final, sincero y emocionado, de pie y con el impacto todavía en el rostro de todos pueda resumirse “El mar de noche”, el unipersonal escrito por Santiago Loza con el cual Luis Machín subió al escenario del Banfield Teatro Ensamble para mostrar los raros efectos del amor en un cuerpo, con un texto arrollador y una actuación memorable del actor rosarino.

La obra por la cual Machín recibió premios por su desempeño exige al actor más allá de la técnica que maneja con precisión de cirujano, le demanda a él también ponerle todo el cuerpo a un texto literario que tiene aires cortazareanos por momentos y hasta pasajes de descripciones minuciosas al estilo de Rodolfo Fogwill. Construye, eso sí, una atmósfera propia de una profunda angustia “que es distinta el miedo”, se empeña en explicar el personaje.

En los movimientos precisos de sus dedos, casi imperceptible, en una posición que lo denota incómodo para contar a un personaje que sufre a la distancia y en soledad ante un otro que no está pero está, Machín construye climas desde un lugar de maestro de actores: dice lo que tiene que decir en el tono preciso en que debe decirlo y conduce al público por esos pasajes de tinieblas de un alma rota.

Machín arrastra a todos al bajofondo del dolor del que ama sin correspondencia ni medidas, del que quiere en el silencio de su mente y en el golpe de su corazón cuando ya no tiene carta alguna para jugarse. Y también en el otro lado del amante sufriente que quiere enrostrarle el dolor al ser amado, acaso culparlo del tamaño de su amor. Todo eso interpretado casi sin movimiento alguno, sentado, a veces con los movimientos escasos de una marioneta que va desarmándose de a poco.

El resultado es una obra intensa, impactante por cómo el actor se juega el pulso propio en una escalada arrolladora de tensión que recibe el aplauso como un premio merecido para un actor que no se queda con nada, como aquellos seres que aman sin medidas.

ver nota digital
(Clarín, por Sandra Comisso)
“La producción está al servicio de lo mínimo que adquiere dimensión en un texto de gran belleza, en una actuación impecable y en una dirección que hilvana todo sin fisuras.”
(La Nación, por Jazmín Carbonell)
“Un texto excelso, un director que entra meticulosamente en todos los gestos, en todas las palabras para operar y un actor que tiene disponible todo su cuerpo.”
(La prensa, por Juan Carlos Antón)
“Loza escribe con magia… Cacace toma las decisiones correctas… Machín hipnotiza…”

(Revista Cabal, por Alberto Catena)
“Machín le fue arrancando a su voz, a sus gestos, a sus movimientos las intensidades exactas requeridas por cada momento, cada clima. Un trabajo magnífico.”
(Revista Cabal, por Alberto Catena)
“Machín le fue arrancando a su voz, a sus gestos, a sus movimientos las intensidades exactas requeridas por cada momento, cada clima. Un trabajo magnífico.”
(LaAgenda Buenos Aires, por Mercedes Méndez)
“Cacace ilumina lo que es necesario, saca todo aquello que es redundante y llega al corazón del misterio.”
el público opina